Alejandro Ruiz se consolida como el concursante más veterano de la nueva etapa de Pasapalabra tras la salida de Manu Pascual y la histórica victoria de Rosa Rodríguez

 

Alejandro Ruiz se sincera sobre 'Pasapalabra': de la valiosa lección  aprendida de Manu y Rosa a su escasa preparación para el concurso

 

La nueva etapa de *Pasapalabra* comienza a perfilar a sus protagonistas.

Tras la histórica victoria de Rosa Rodríguez y la despedida de Manu Pascual, el concurso de Antena 3 ha entrado en una fase distinta en la que nuevos concursantes buscan hacerse un hueco en el formato presentado por Roberto Leal.

Entre ellos destaca Alejandro Ruiz, un joven madrileño que, a pesar de su corta edad, se ha convertido en el participante más veterano de esta nueva etapa del programa.

Alejandro llegó al concurso poco después del desenlace del célebre duelo entre Manu y Rosa, que mantuvo durante meses la atención de los espectadores.

Desde entonces, el madrileño ha logrado mantenerse en competición mientras el bote del programa continúa creciendo y ya ha superado los 250.000 euros.

En ese camino, el concursante ha ido ganando experiencia frente a cámaras y adaptándose al ritmo vertiginoso del concurso.

Coincidiendo con su programa número 25, Alejandro concedió una entrevista en la que reveló detalles de su preparación y de su vida personal.

Natural de Pinto, es ingeniero geólogo y posee un máster en exploración de recursos minerales e hidrocarburos.

Fuera del concurso, sus intereses son variados: disfruta de la lectura, los videojuegos y el cine.

Entre sus películas favoritas destaca *Matrix*, una obra que ha mencionado en varias ocasiones como una de las que más le han marcado.

 

Alejandro Ruiz revela el 'Top 3' de concursantes en los que se inspira para  triunfar en 'Pasapalabra'

 

Otra de sus grandes aficiones es la música.

Alejandro toca el piano desde hace años y reconoce que la música ocupa un lugar especial en su vida.

“Es una de las pasiones que tengo”, explicó al hablar de su relación con este instrumento.

Ese interés artístico convive con un perfil académico exigente y con una gran curiosidad intelectual, cualidades que también se reflejan en su desempeño dentro del programa.

A diferencia de otros concursantes que han pasado por diversos formatos televisivos antes de llegar a *Pasapalabra*, Alejandro decidió debutar directamente en el concurso de Antena 3.

Según explicó, tomó la decisión casi como un impulso personal.

“Dije ‘vamos a entrar por la puerta grande e ir directamente a Pasapalabra’.

Siempre me ha gustado mucho y me está saliendo bien, de momento”, comentó.

El concursante también describió su llegada al programa como una especie de oportunidad inesperada.

Tras terminar el máster, vio que tenía un margen de tiempo antes de iniciar nuevos proyectos profesionales y decidió aprovecharlo.

En su casa, explicó con humor, suelen llamar a ese tipo de decisiones “ventoleras”, una palabra que resume ese impulso repentino que le llevó a presentarse al concurso.

 

Alejandro alcanza su primer hito en 'Pasapalabra'

 

La preparación previa a su participación fue relativamente moderada.

Alejandro confesó que, al principio, dedicaba alrededor de dos horas diarias a estudiar vocabulario y a revisar programas antiguos para familiarizarse con el ritmo de las pruebas.

Ver entregas anteriores le ayudó a comprender mejor la dinámica del famoso rosco y a detectar los patrones de algunas preguntas.

Sin embargo, desde que participa en el programa, su entrenamiento se ha intensificado considerablemente.

“Ya no pienso en otra cosa, estoy en la calle con el runrún de las palabras”, explicó al describir cómo su mente permanece constantemente conectada con el juego.

Esa concentración permanente forma parte de la disciplina que considera necesaria para mantenerse competitivo en un concurso donde cada detalle puede marcar la diferencia.

Cuando habla de referentes dentro de *Pasapalabra*, Alejandro menciona a tres figuras muy conocidas por los seguidores del formato.

El primero es Orestes Barbero, a quien describe como “la buena persona por excelencia, cariñosísimo”, además de destacar que ambos comparten juventud.

También menciona a Moisés Laguardia, a quien valora por su extraordinario nivel de juego a pesar de no haber conseguido el bote.

El tercer nombre de su lista es Rafa Castaño, ganador del histórico premio millonario, de quien destaca su elegancia y su sentido del humor.

 

El lado desconocido de Alejandro, del piano a sus referentes en Pasapalabra:  "Mi top-3 es Orestes, Moisés y Rafa"

 

El madrileño también reconoce que ha aprendido mucho observando el enfrentamiento que durante meses protagonizaron Manu y Rosa.

Aquella rivalidad marcó una de las etapas más intensas del programa y dejó varias lecciones para quienes llegaron después.

Para Alejandro, la principal enseñanza fue clara: “la constancia, la perseverancia y el no cejar en su empeño de conseguir el bote”.

Esa idea se ha convertido en la base de su propia estrategia.

En lugar de obsesionarse con el premio final o con la posibilidad de convertirse en el próximo ganador del bote, prefiere centrarse en objetivos más inmediatos.

“No marcarse un objetivo a largo plazo, sino día a día”, explicó al hablar de su método.

Su meta es sencilla: superar cada programa y seguir avanzando.

“El objetivo es llegar al siguiente programa”, afirmó.

Ese enfoque, según él, le permite mantener la calma, evitar la presión excesiva y disfrutar de la experiencia.

Alejandro considera su participación en *Pasapalabra* como una oportunidad única, una experiencia que quiere prolongar todo lo posible.

Con serenidad y disciplina, el joven concursante continúa enfrentándose cada tarde al rosco con una mentalidad clara: avanzar paso a paso y aprovechar al máximo lo que define como “un regalo que te da la vida”.

 

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