Aitana Sánchez‑Gijón recuerda su infancia marcada por el exilio, la cultura y la poesía de Rafael Alberti

 

Aitana Sánchez-Gijón

 

Madrid — Aitana Sánchez‑Gijón, una de las figuras más respetadas y versátiles del cine y teatro español, ha compartido un recuerdo íntimo de su infancia que revela cómo el arte y la historia han moldeado su vida desde sus primeros años.

Nacida en Roma en 1968 en el seno de una familia profundamente comprometida con la cultura y la lucha contra el franquismo, su llegada al mundo fue celebrada por uno de los grandes poetas españoles del siglo XX, Rafael Alberti, quien no solo fue amigo cercano de su padre durante el exilio, sino que le dedicó un poema extraordinario cuando cumplió un año, una obra manuscrita que ella conserva con cariño en su salón.

“Rafael, cuando cumplí un año, me escribió un poema precioso que además lo dibujó con esos colores y esas letras”, ha explicado la actriz, destacando la huella indeleble que ese gesto dejó en su vida creativa y emocional.

Los vínculos entre Sánchez‑Gijón y la poesía no se limitan a ese recuerdo: su nombre mismo proviene de Aitana Alberti, hija del propio Rafael Alberti y María Teresa León, consolidando desde su nacimiento una conexión con la Generación del 27 y la cultura española más profunda.

A pesar de haber llegado a España con apenas un año, la actriz ha llevado consigo siempre esa herencia cultural, que más tarde se reflejaría en su carrera artística, caracterizada por una sensibilidad que trasciende géneros y épocas.

 

Aitana Sánchez Gijón

 

Aitana ha hablado en varias ocasiones sobre lo que significó crecer en un ambiente rico en conversaciones intelectuales y literarias, marcado no solo por la presencia del poema de Alberti colgado en casa, sino por la vivencia diaria de la memoria del exilio de su padre, Ángel Sánchez‑Gijón, exiliado antifranquista que encontró en Roma un espacio de refugio y amistad entre artistas y escritores.

Esa infancia, rodeada de libros, versos y diálogos sobre arte y libertad, sembró en ella una pasión por el teatro, el cine y la reflexión que sigue guiando su carrera tras más de cuatro décadas sobre los escenarios y delante de las cámaras.

Además de este conmovedor recuerdo, Aitana ha reflexionado sobre cómo esa herencia cultural y familiar ha influido en su compromiso social y artístico.

En una etapa en la que su nombre vuelve a la primera línea de la actualidad por su relación con Maxi Iglesias, Sánchez‑Gijón demuestra que su carrera y su vida personal se entrelazan con la historia, la memoria y la creatividad desde el primer verso que escuchó siendo apenas una niña.

 

Aitana Sánchez Gijón