En una movida política que ha sacudido los cimientos del uribismo en Colombia, la senadora María Fernanda Cabal ha denunciado públicamente un presunto fraude interno en el partido Centro Democrático, acusando directamente al expresidente Álvaro Uribe Vélez de manipular el proceso de elección de la candidata presidencial.

The story of Maria Fernanda Cabal, the Colombian senator who took on the  New York Times - Colombia News
La controversia ha escalado rápidamente, generando una crisis interna que pone en riesgo la unidad y la legitimidad del partido de derecha más influyente en Colombia.

 

El detonante fue una carta de seis páginas firmada por María Fernanda Cabal y José Félix Laforí, en la que se detallan irregularidades graves durante el proceso interno para elegir a la candidata presidencial del Centro Democrático.

Según la denuncia, el expresidente Uribe habría escogido “a dedo” a Paloma Valencia como candidata, sin respetar los procesos democráticos, las reglas claras ni los mecanismos de impugnación que deberían garantizar la transparencia y la legalidad.

 

La carta argumenta que no hubo comités de garantías electorales, ni control interno ni deliberación orgánica, lo que constituye una violación al debido proceso partidista y a los principios constitucionales de igualdad, participación y transparencia.

Además, señalan que el proceso no fue informado ni registrado ante el Consejo Nacional Electoral, incumpliendo normativas legales que regulan las elecciones internas.

 

Esta situación, advierten Cabal y Laforí, no puede atribuirse a simples fallos administrativos, sino que es responsabilidad directa de la dirección nacional del partido, encabezada por Uribe y la secretaria general.

La gravedad de estas acusaciones ha generado un terremoto político que pone en jaque la legitimidad tanto de la candidatura de Paloma Valencia como del mismo Centro Democrático.

 

En un giro dramático, María Fernanda Cabal anuncia que abandona el Centro Democrático porque siente que no tiene espacio dentro del partido y propone la creación de una nueva agrupación política.

En la carta, Cabal y Laforí sugieren que el partido se fragmente para dar paso a dos fuerzas políticas distintas, lo que implicaría el fin del uribismo como lo conocemos.

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Esta salida representa un golpe duro para el Centro Democrático, especialmente en un momento crucial de las elecciones presidenciales, ya que Cabal es una figura clave dentro del partido y su renuncia podría fragmentar el voto de la derecha, beneficiando a otros candidatos como Abelardo de la Espriella, quien aparece como un contendiente peligroso en esta contienda.

 

Paloma Valencia, la candidata señalada en la denuncia, ha negado categóricamente cualquier irregularidad en el proceso, afirmando que la elección fue transparente y respaldada por auditorías de empresas reconocidas.

Valencia asegura que las encuestas internas y externas mostraban un crecimiento constante de su campaña y que todos los sectores del partido la apoyan disciplinadamente.

 

Sin embargo, la carta de Cabal expone un ambiente de tensión y hostigamiento dentro del partido.

Se menciona el caso de Miguel Uribe Londoño, hijo de una figura política uribista, quien habría sufrido acoso por parte de otras precandidatas, situación que según la denuncia contribuyó a su trágica muerte.

Esta situación refleja un clima interno complejo y conflictivo en el Centro Democrático.

 

Además, la carta no solo denuncia irregularidades electorales, sino que también critica prácticas cuestionables dentro de la familia Cabal Laforí, como el caso reciente del hijo de José Félix Laforí, involucrado en un escándalo por acceder a subsidios agrícolas de manera fraudulenta.

 

El video y la carta también recuerdan una serie de escándalos y condenas que han salpicado a miembros del Centro Democrático y al círculo cercano de Álvaro Uribe.

Las afirmaciones de María Fernanda Cabal le valen demandas y rechazos de  ONG | VerdadAbierta.com
Entre ellos destacan:

– Jorge Bisbal, embajador en Canadá, capturado por vínculos con paramilitares.

– Óscar Iván Zuluaga, candidato presidencial, enfrentando juicios por corrupción.

– Andrés Felipe Arias, exministro condenado por corrupción.

– Diego Cadena, condenado por compra y soborno de testigos.

– Mauricio Santoyo, jefe de seguridad de Uribe, extraditado por colaborar con paramilitares.

– Bernardo Moreno, exsecretario de presidencia, preso por tráfico de influencias.

– Santiago Uribe, hermano de Álvaro Uribe, preso por vínculos con grupos paramilitares.

 

Estos antecedentes han erosionado la imagen del Centro Democrático y alimentan las críticas internas y externas sobre la falta de ética y transparencia en el partido.

 

Un dato relevante que añade peso a las denuncias de Cabal es la utilización por parte del Centro Democrático de la encuestadora Atlas Intel para la elección interna, empresa que según la revisión en la página del Consejo Nacional Electoral no está registrada oficialmente para realizar encuestas en Colombia.

Esto genera dudas sobre la validez y legalidad del proceso electoral interno que llevó a Paloma Valencia a ser candidata.

Maria Fernanda Cabal anunció su salida del Centro Democrático - El Dorado  Radio 99.5 FM

La implosión del Centro Democrático pone en evidencia las profundas divisiones y crisis internas que enfrenta el partido.

La salida de María Fernanda Cabal y José Félix Laforí podría abrir una etapa de fragmentación política en la derecha colombiana, debilitando sus opciones en las próximas elecciones presidenciales.

 

Por otra parte, la crisis también refleja la dificultad del uribismo para mantener su cohesión y legitimidad, mientras enfrenta acusaciones de corrupción, fraude y prácticas autoritarias que contradicen su discurso de transparencia y lucha contra la corrupción.

 

En medio de este escenario, otros actores políticos como Iván Cepeda y el Pacto Histórico se presentan como alternativas con procesos democráticos más transparentes, basados en listas cerradas y mecanismos internos claros, buscando capitalizar el descontento con el Centro Democrático.

 

La denuncia de María Fernanda Cabal y la crisis que atraviesa el Centro Democrático son una muestra palpable de cómo las luchas internas y la falta de transparencia pueden socavar la estabilidad y credibilidad de un partido político.

La política colombiana vive un momento de alta tensión y transformación, donde la demanda por procesos democráticos auténticos y responsables es cada vez más fuerte.

 

El futuro del Centro Democrático y del uribismo dependerá de su capacidad para enfrentar estas crisis internas, recuperar la confianza de sus seguidores y adaptarse a las nuevas exigencias políticas de Colombia.

Mientras tanto, la atención está puesta en las próximas elecciones y en cómo estos eventos influirán en el mapa político nacional.